El pasado domingo en horas de la noche Julia, que pasó de ser un huracán de categoría 1 a ser una tormenta tropical, abandonó las tierras de Nicaragua causando inundaciones y continuando su trayectoria por el Pacífico.
En su paso por Honduras, este fenómeno dejó cientos de personas damnificadas, ríos y quebradas desbordadas, inundaciones y al menos cuatro personas muertas. Asimismo, ocasionó el cierre de aeropuertos, carreteras y la suspensión de clases a nivel nacional.
Aunque en el territorio hondureño no impactó de forma directa, esta tormenta continuará dejando lluvias y chubascos en la mayor parta del país.
Las autoridades de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) decretó alerta roja en 10 departamentos del país catracho, mientras que los otros ocho se mantienen bajo una alerta amarilla.