El diputado Edgardo Antonio Casaña Mejía, miembro del Partido Libertad y Refundación (Libre) y representante reelecto por el departamento de Santa Bárbara en el Congreso Nacional de Honduras, denunció un acto de discriminación por parte del presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano. Casaña afirmó que durante una sesión legislativa no se le concedió la palabra por llevar una gorra, un accesorio que, según dijo, lo representa como luchador social y docente curtido en las calles.
Casaña, quien actualmente se desempeña también como segundo vicepresidente del Congreso Nacional y presidente de la Comisión de Educación, ha tenido una trayectoria política vinculada al magisterio y el sindicalismo educativo antes de ingresar al Legislativo.
El diputado ha formado parte de debates importantes dentro del hemiciclo, incluida la discusión sobre el presupuesto y otros temas legislativos, y ha sido figura activa de su bancada. Según registros oficiales, Casaña fue reelecto con más de 86 000 votos por su departamento.
La denuncia se da en medio de tensiones políticas entre diferentes grupos dentro del Congreso Nacional, donde se han reportado debates intensos sobre procedimientos y derechos de los legisladores en sesiones plenarias. Además, Casaña ha sido protagonista de controversias y señalamientos en su carrera, aunque también ha insistido en su defensa como luchador social y representante de sectores magisteriales.