El presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Roberto Lagos, informó que la inflación en el país continúa mostrando una tendencia a la baja y estimó que durante este mes podría ubicarse en 5.5%, luego de haber alcanzado un máximo cercano al 6%.
Según explicó el funcionario, una parte importante de la inflación que enfrenta Honduras es de origen importado, debido a la dependencia de productos provenientes del exterior, cuyos incrementos de precio terminan reflejándose en el costo de vida de los consumidores.
Lagos señaló que esta situación provocó que la inflación superara temporalmente el rango de tolerancia establecido; sin embargo, aseguró que en los últimos meses comenzó un proceso de desaceleración.
“Subió hasta una tasa de 6%. Ahora lo que vimos a junio es que empezó a converger a 5.8% y probablemente este mes se encuentre en 5.5%”, indicó.
En materia financiera, el titular del BCH destacó el fortalecimiento de las reservas internacionales, que actualmente rondan los 11,700 millones de dólares, monto equivalente a casi siete meses de importaciones.
De acuerdo con Lagos, este nivel de reservas contribuye a mantener la estabilidad económica del país, facilita el cumplimiento de los compromisos internacionales y garantiza la capacidad para financiar importaciones en caso de un escenario económico adverso.
Respecto al incremento de los precios de los combustibles, el presidente del Banco Central reconoció que el margen de acción del Gobierno es limitado, ya que Honduras depende de las variaciones de los mercados internacionales. No obstante, señaló que se han mantenido subsidios para reducir el impacto en la población, aunque advirtió que estas medidas no pueden sostenerse de manera indefinida.